Vinos de hielo: delicias hechas con uva helada

El vino de hielo es un exquisito vino elaborado a partir de uva helada mediante condiciones naturales difíciles de conseguir.

Los prestigiosos vinos de hielo canadienses han alcanzado reconocimiento a nivel mundial.

Gracias al rigor de sus inviernos y a sus estrictas regulaciones vinícolas, Canadá tiene las condiciones climatológicas adecuadas para conseguir este producto tan especial y produce un vino de gran calidad, afrutado y con un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo ácido.

La producción de este tipo de vino suele hacerse con uvas Vidal y Riesling, aunque también se usan Gewürztraminer o Cabernet Franc.

El vino de hielo pertenece a la familia de los vinos dulces, por lo que son perfectos para degustar en el postre. Se sirve muy frío, habiendo estado en el congelador dos horas antes de ser degustado.

Su intenso dulzor se debe a que la recolección de la uva se realiza alcanzadas temperaturas de -10°C. Una de las principales normas para su elaboración es que la cosecha y el prensado de la uva deben hacerse con la fruta en estado de congelación. Este estado de congelación natural provoca una gran concentración del azúcar y confiere a la uva un nivel óptimo de dulzura y sabor. Por ello, la uva no puede ser congelada de manera artificial y permanece en la viña hasta el mes de diciembre, temporada de vendimia. Las uvas en estas condiciones tienen muy poco jugo y a menudo se necesita toda una vid para hacer una botella de vino.

Una vez terminada la vendimia de la uva, el mosto pasa por unas semanas de fermentación y varios meses de envejecimiento en barrica. Este delicado proceso es el que le da un perfecto nivel de dulzura y sabor, con toques afrutados.

El vino helado se produjo por primera vez en 1984, cuando la bodega canadiense Inniskillin elaboró el primero de estos vinos, al que denominó Eiswein que significa “vino de hielo” en alemán.

Desde entonces, estos vinos han ganado gran prestigio y, en sus diferentes marcas y bodegas, han sido galardonados con premios y reconocimientos internacionales.

Cabe destacar el éxito del vino Chardonnay Icewine 2000 de la bodega canadiense Royal DeMaria, considerado uno de los 10 mejores vinos de  hielo del mundo. Desde el año 2000, ganó cinco medallas de oro consecutivas de Le Citadelles du Vin en VinEspo, Burdeos. También, ganó tres años consecutivos el premio al mejor vino en el concurso internacional Chardonay-du-Monde de Francia. Desde entonces, el precio de este vino comenzó a subir proporcionalmente a sus éxitos alcanzados; en 2006, el productor canadiense Royal DeMaria publicó cinco cajas de Chardonnay Icewine con un precio medio de botella fijado en 30.000 dólares canadienses, lo que lo convierten en el vino más caro del mundo.

En España se ha ensayado con éxito en la zona del Penedès, en Valladolid, de uva verdejo, en Aragón (D.O. Calatayud) con uva Macabeo, en la burgalesa Comarca del Arlanza a partir de uva tempranillo y también con uva Treixadura en A Arnoia (D.O. Ribeiro).

La necesidad de unas condiciones particularmente difíciles de conseguir hacen que su elaboración sea minuciosa y costosa lo que, unido a su gran calidad, convierten el vino de hielo en un lujo a la altura de una valiosa joya.