Los beneficios de incluir algas en su dieta

Sumergiéndonos en el mar, y buceando por sus aguas, las hallamos en su entorno natural como elemento imprescindible del fondo marino, pero ¿sabía qué las algas son un producto que se encuentra muy presente en nuestra vida cotidiana? Su uso está muy extendido en la industria cosmética, medicinal y, cada día más, en la industria alimentaria.

Se conocen más de 25.000 especies diferentes de algas en mares y lagos, de las que únicamente 50 se pueden considerar de consumo habitual.

En España, las costas gallegas y asturianas albergan más de 600 especies diferentes, las cuáles son estudiadas, cultivadas y recolectadas para trabajar con ellas, y ser degustadas en restaurantes de alta cocina.

Las algas aptas para el consumo aportan a los platos gran variedad de sabores y texturas, al mismo tiempo que tienen infinidad de aplicaciones gastronómicas: desde condimento principal en una ensalada (alga Hijiki) o bocado de sushi (alga Nori), hasta sustituir a los espesantes tradicionales y formar parte de los ingredientes que componen las chuches infantiles (alga Agar-agar).

Incorporadas a la dieta, son una gran fuente de proteínas y minerales que proporcionan notables beneficios nutricionales sin necesidad de tomarlas en grandes cantidades.

Esto se debe a que los mares contienen una gran variedad de sales y minerales procedentes de la tierra, los cuáles son absorbidos por las algas durante sus procesos vitales y pasan a formar parte de su organismo. Éstas tienen la capacidad de almacenarlos en elevadas proporciones, por lo que basta con tomarlas en pequeñas cantidades para disfrutar de sus múltiples beneficios.

Su alto contenido en proteínas y minerales puede llegar a multiplicarse por diez si se compara con el contenido de otras verduras de consumo habitual. Cabe destacar su alto contenido en yodo, fósforo, potasio, hierro y calcio. Algunas especies como el Wakame, llegan a poseer más calcio que la leche, y otras más hierro que las lentejas.

Estas verduras marinas son un alimento rico en fibra, lo que favorece el tránsito intestinal, y sacian. Esta característica las convierte en un alimento recomendado para dietas de adelgazamiento.

Además, aportan una gran cantidad y diversidad de vitaminas, como vitamina A, C o vitaminas del grupo B. Incluso ciertos tipos de algas, como el alga Nori, poseen vitamina B12, un componente más propio de la carne y poco común en alimentos de origen vegetal. Esta propiedad hace que las algas sean un complemento muy apropiado en el seguimiento de dietas veganas o vegetarianas.

Existen muchos tipos de algas comestibles que se segmentan por su color entre: algas verdes, algas pardas y algas rojas. Las más comunes que podemos encontrar son:

  • Algas verdes: Lechuga de mar, Chlorella, Espirulina.

  • Algas pardas: Kombu, Arame, Wakame, Hijiki o hiziki, Cochayuyo, Fucus.

  • Algas rojas: Nori, Musgo de Irlanda, Dulse, Agar-Agar.

Aunque el uso de estas verduras marinas en gastronomía no es algo nuevo, ya que en países como Japón forman parte de su dieta desde hace siglos, cada día están más extendidas en nuestro país, donde las podemos encontrar en las innovaciones de los grandes chefs y, de igual modo, en la cocina cotidiana favoreciendo el seguimiento de una dieta equilibrada.

Prestigiosos chefs, como Ángel León, conocido como el 'Chef del Mar', ya incorporaron en sus creaciones culinarias las algas como ingrediente destacado, y continúan haciéndolo a la vez que realizan estudios e investigaciones para ampliar las posibilidades gastronómicas que las verduras del mar pueden ofrecer.

Adquirir algas para elaborar diferentes recetas no es difícil, se pueden comprar en herboristerías, en tiendas dietéticas especializadas, tiendas gourmet, tiendas asiáticas o supermercados ecológicos. Una vez adquiridas, hay que conservarlas en un lugar seco, y ya solo queda incluirlas en nuestro menú y percibir los beneficios saludables que estas verduras marinas aportarán a nuestro organismo.