Envasar conservas al vacío

Existen varias maneras de conservar alimentos y una de ellas son las famosas “conservas”. Para realizar estas conservas hay varias formas de conseguirlo. Una de una de ellas, la más tradicional y conocida por todos, es el Baño María. Consiste en un tratamiento térmico para hacer conservas caseras de alimentos con alta acidez, alimentos acidificados o alimentos con alto contenido de azúcar. Con la circulación de agua hirviendo alrededor de los recipientes de conserva se eliminan los microorganismos que crecen en los alimentos con pH bajo, como la mayoría de frutas, tomates y encurtidos, así como también en alimentos con alta concentración de azúcar como mermeladas y compotas.

Este proceso se divide en dos fases: calentamiento y enfriamiento.

En la fase de calentamiento se produce una expansión del volumen del alimento y el aire contenido en el recipiente es expulsado. Es aquí cuando se eliminan los microorganismos.

Durante el enfriamiento, la conserva regresa lentamente a la temperatura y volumen original. Debido a la falta de aire que existía dentro se crea un vacío que produce un cierre hermético de la tapa, impidiendo la entrada de aire y nuevos contaminantes.

Realizar este método nos llevaría aproximadamente 45-50 minutos.

Otra forma innovadora y práctica, es hacerlo con un aparado de envasado al vacío. Simplemente colocando los recipientes dentro de la cámara de vacío, cerrando la tapa de la cámara y pulsando un botón logramos extraer todo el aire de la cámara y del interior del recipiente; con ello evitamos el efecto oxidante que ejerce el aire sobre el alimento.

En tan solo 40 segundos podríamos tener envasadas conservas de frutas o verduras, compotas, mermeladas y encurtidos. Así ahorraremos tiempo y recursos.

Con el módulo de envasado al vacío, Gaggenau subraya su experiencia en la exclusiva cultura culinaria con equipamientos profesionales para la cocción ambiciosa en entornos particulares.

Envasar frascos al vacío