Aplicaciones de envasado al vacío para postres de verano: La sobrecocción

Cada vez es conocida una de las técnicas más profesionales que está irrumpiendo con fuerza en la cocina doméstica, el envasado y la cocción al vacío.

Además de envasar al vacío para poder cocinar y extraer el máximo de calidad y sabor de los alimentos, o envasar para una óptima conservación, existen muchas aplicaciones que nos ofrece el envasado al vacío.

En esta ocasión, hablaremos de la sobrecocción.

La sobrecocción podría ser un defecto a la hora de preparar un alimento, pero también podemos aprovecharnos de esta aplicación. Podemos utilizar esta técnica para extraer el jugo a alimentos de una manera mucho más efectiva. El jugo resultante será más gustoso y de calidad que si lo hiciéramos con un cazo a fuego lento. Por ejemplo, extraer el jugo a unos pimientos del piquillo o preparar un coulis de fresas.

Para estos procesos, el horno combinado de vapor BS470 y el módulo envasador al vacío DV461 son las herramientas indispensables.

Ejemplo: Coulis de fresa.

Envasar las fresas (frías a 3ºC) en una bolsa con un poco de azúcar para que el sabor sea lo más natural posible y cocinar en el horno combinado de vapor a 85ºC durante 20 minutos. Cocinaremos de manera suave las fresas para que extraigan todo su jugo. Al finalizar, sacarlas de la bolsa y colarlas para separar el caldo de las fresas.

El jugo que se obtiene tiene un sabor muy puro y natural a fresas y un color rojo brillante y transparente, perfecto para elaborar varios postres.

Las fresas se pueden aprovechar triturándolas a modo de mermelada, o bien preparando un postre.

Poner las fresas en el fondo de un vaso o copa, cubrirlas con yogurt o helado. Colocar encima unas fresas naturales y poner encima el coulis. Servir frío.

Otra fantástica combinación de sabores, la conseguiremos con fresas y queso fresco que acompañaremos con el coulis elaborado.